Con el "hacer obligado", el cuerpo se cansa y también se bloquea.
Si pesa demasiado, como para llevarlo, entonces déjalo un momento.
Si pesa demasiado como para vivirlo, sólo suéñalo.
Cierra los ojos y siente que eres liviano/a como el viento, brillante como la luz,
siente que el aire te empuja suavemente...
Aliviana tu carga, deja a un lado el equipaje que hoy no necesitarás.
Siente una suave luz dorada que baña tu cuerpo y mente, te llena de energía y
de alegría... tu cuerpo revive y queda listo para enfrentar el día...
Recibe nuestro amor y energía para esos días que vendrán.
Tu cuerpo es un templo de energía y paz, ayúdalo hoy.
Fuertes de corazón y grandes de espíritu,
Con amor
Maestros de la Luz
martes, 14 de julio de 2009
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Gracias por este mensaje. Me ayuda, me alivia, me calma.
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